Miércoles 4 de noviembre de 2026

Mons. Conejero Gallego invita a cantar con María la grandeza del Señor

  • 14 de julio, 2026
  • Formosa (AICA)
En su editorial de julio, el obispo de Formosa anima a renovar la fe junto a la Virgen del Carmen y a fortalecer el camino de una Iglesia sinodal, misionera y cercana a los pobres.
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El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, invitó a los fieles a contemplar el Magnificat como una expresión de alabanza y confianza en Dios, y a unirse a María para "cantar la grandeza del Señor" desde una fe renovada.

En la editorial de julio de la publicación diocesana Peregrinamos, el prelado recordó que cada tarde, en el rezo de las Vísperas, la Iglesia hace suyo el cántico de la Virgen, que brota de "lo más profundo de su ser y de su espíritu de fe".

Con motivo del mes dedicado a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Formosa, y de la celebración de Nuestra Señora de Itatí, propuso reflexionar sobre el pasaje evangélico de la Visitación y el testimonio de María, proclamada por Isabel como "bendita entre todas las mujeres" y "feliz por haber creído".

Monseñor Conejero destacó que María reconoce la grandeza del Señor en su bondad hacia los pobres y pequeños, en su misericordia, su justicia y su fidelidad a las promesas.

Asimismo, recordó que la Virgen, como fiel hija del pueblo de Israel, había aprendido a alabar a Dios mediante los salmos, que proclaman su infinita bondad y misericordia.

Una Iglesia sinodal al estilo de María
El obispo formoseño exhortó a seguir avanzando en la implementación de una Iglesia sinodal "en comunión, participación y misión", teniendo a María como modelo de escucha, oración, discernimiento y disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios.

En ese camino, llamó a abrirse a las necesidades de los pobres, fortalecer el espíritu misionero y vivir una fe que se exprese en el amor y la alabanza al Señor.

Finalmente, deseó que la novena y la fiesta de Nuestra Señora del Carmen de este año sean "una ocasión propicia para volver a Dios con mayor determinación", crecer en la fe, la esperanza y la caridad, y cantar con alegría "la grandeza, la bondad y el amor de Dios, ahora y por toda la eternidad".+