En todo el país, los obispos destacaron el sentido de la Eucaristía y el lavatorio de los pies como signo de un amor concreto, humilde y comprometido con los más vulnerables.
La Iglesia de Córdoba inició el Triduo Pascual con celebraciones que pusieron el acento en el servicio, la escucha y la cercanía, en distintos ámbitos de la vida social y comunitaria.
El arzobispo de San Juan compartió la misa de la Cena del Señor junto a las personas privadas de su libertad, recordándoles que la dignidad de ser hijos de Dios no se pierde por los errores cometidos.
El arzobispo de La Plata destacó que el lavatorio de los pies y la Eucaristía expresan un mismo movimiento de amor, que invita a comprometerse con los más necesitados.