El arzobispo de Buenos Aires reflexionó sobre el perdón a partir del Eclesiástico y de la parábola evangélica del servidor que no supo perdonar una deuda pequeña.
El obispo emérito de San Isidro compartió una reflexión para el vigésimo cuarto domingo del tiempo durante el año, centrada en el perdón como actitud habitual del cristiano.
El arzobispo de Córdoba llamó a "amar con gestos", cuestionó la indiferencia hacia personas pobres, enfermas y discapacitadas, y alertó sobre "cierto sadismo institucional" frente los más vulnerables.
El arzobispo cordobés sostuvo que la soberbia, la desesperación y la tristeza persistente son expresiones de falta de esperanza, e instó a revisar las actitudes y fortalecer la fe en las dificultades.