El Card. Rossi: 'La Iglesia de Cristo es la Iglesia del amor'
- 12 de mayo, 2026
- Córdoba (AICA)
El arzobispo de Córdoba llamó a "amar con gestos", cuestionó la indiferencia hacia personas pobres, enfermas y discapacitadas, y alertó sobre "cierto sadismo institucional" frente los más vulnerables.
El arzobispo de Córdoba, el cardenal Ángel Rossi SJ, afirmó que "la Iglesia de Cristo es la Iglesia del amor" y llamó a "amar con gestos" durante la misa del sexto domingo de Pascua celebrada en la parroquia Nuestra Señora de los Desamparados.
La celebración se realizó en el Cotolengo Don Orione, donde Rossi reflexionó sobre el Evangelio y la promesa de Jesús de enviar el Espíritu Santo a sus discípulos.
"El Señor no les deja una doctrina, no les deja un manual de instrucciones, sino que les deja un deseo: 'ámense los unos a los otros'", expresó el cardenal durante la homilía.
El cardenal Rossi sostuvo que "si aprendimos a amar, aprendimos lo fundamental" y remarcó que el amor "se manifiesta más en obras que en palabras", citando a san Ignacio de Loyola.
En ese marco, destacó la tarea del Cotolengo y definió como "un honor y una gracia" celebrar allí la misa. "Es un lugar donde el amor se manifiesta ciertamente más en obras que en palabras", señaló.
Contra la indiferencia y "el sadismo institucional"
El arzobispo también pidió comprometerse con quienes sufren y cuestionó las políticas que, según afirmó, afectan a personas vulnerables. "Favorecer a los opulentos y restringir la ayuda a los discapacitados, a los jubilados, a los enfermos y a los vulnerados es signo de decadencia", expresó.
Además, advirtió sobre "un cierto sadismo de Estado institucional" y señaló que esa actitud también puede alcanzar a miembros de la Iglesia.
El cardenal Rossi rechazó una Iglesia "que mira desde arriba y de lejos", "obsesionada por la apariencia" o centrada en "destacar los errores ajenos". En cambio, pidió una Iglesia "sinodal en misión", "misionera" y cercana a los pobres y descartados.
"El amor y la esperanza no se gritan, no se imponen: se viven", afirmó.
El purpurado también recordó palabras del papa Francisco sobre la necesidad de una "renovación misionera" y sostuvo que ser discípulo implica "llevar el amor de Jesús" en la vida cotidiana.
Por último, invitó a prepararse para Pentecostés pidiendo la venida del Espíritu Santo. "Nos va pidiendo abrir puertas, no levantar muros", concluyó.+
