Audiencia general: 'La vida, una vez concebida, debe ser protegida con el máximo cuidado'
- 21 de octubre, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
El papa León XIV destacó que la fecundidad del amor conyugal se expresa "en la procreación de los hijos, el don más excelente del matrimonio".
En su primera audiencia tras la operación, León XIV agradeció las oraciones
Al comienzo de su catequesis, el Papa agradeció a toda la comunidad cristiana por el apoyo y las oraciones elevadas al Señor por su recuperación. Durante la audiencia general, celebrada bajo un cielo nublado, abordó la realidad del matrimonio a la luz del amor de Cristo, su dimensión jurídica y la fecundidad del amor conyugal.
Para ello, retomó la constitución pastoral Gaudium et spes, del Concilio Vaticano II, sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo.
León XIV volvió sobre el matrimonio y la familia, con la convicción de que "el bien de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente vinculado a una situación favorable de la comunidad conyugal y familiar".
La exigencia de fidelidad y unidad de los esposos
El obispo de Roma alentó a proponer una "concepción renovada del matrimonio" como "íntima comunidad conyugal de vida y amor".
Al integrar la dimensión jurídica del matrimonio como contrato, recordó el Papa, se reconoce que el fundamento de esta unión reside en el "pacto conyugal", entendido como "el acto humano por el cual los esposos se dan y se reciben mutuamente".
De este modo, "la donación recíproca del hombre y de la mujer, de manera que ya no son dos, sino una sola carne (Mt 19,6), fundamenta la exigencia de la plena fidelidad y de la unidad indisoluble de los esposos". Esta unión encuentra una expresión viva en la procreación y en la educación de los hijos.
Proteger la vida
El Papa afirmó que la vida, una vez concebida, debe ser "protegida con el máximo cuidado", y llamó a evitar "el aborto y el infanticidio". También recordó que "los actos propios de la vida conyugal, ordenados según la verdadera dignidad humana, deben ser respetados con gran estima".
En este sentido, explicó que la valoración de la comunión amorosa y de la fecundidad procreativa en el matrimonio lleva al Concilio a excluir que exista "una verdadera contradicción entre las leyes divinas que regulan la transmisión de la vida y las que favorecen el auténtico amor conyugal" (Gaudium et spes, 51).
Por el contrario, cuando se trata de armonizar el amor conyugal con la transmisión responsable de la vida, es necesario "preservar, en un contexto de amor verdadero, el sentido pleno de la entrega mutua y de la procreación humana".
Promover el matrimonio y la familia
La función social de la familia, definida por la enseñanza de Gaudium et spes como "escuela del más rico humanismo" y "fundamento de la sociedad", recuerda a todos los que tienen responsabilidades sociales, especialmente en los ámbitos político y cultural, el deber de "colaborar eficazmente en la promoción del matrimonio y de la familia".
Al referirse a este aspecto, el Papa advirtió que este compromiso resulta hoy más urgente que nunca.
"La Iglesia es bien consciente de ello", señaló León XIV. Así lo demuestra la solicitud pastoral de los Papas que se sucedieron desde el último Concilio, hasta la doble Asamblea sinodal convocada por el papa Francisco, sobre la cual reflexionaron en los últimos días los jefes de las Iglesias católicas orientales y los presidentes de las Conferencias Episcopales.
"Que la Sagrada Familia de Nazaret ilumine nuestro camino y proteja a las familias de todo el mundo", fue la oración con la que el Papa concluyó su catequesis.+
