Card. Rossi: 'La justicia social es escuchar el grito de quienes se hunden'
- 11 de agosto, 2026
- Córdoba (AICA)
El arzobispo de Córdoba vinculó el Evangelio de Pedro en las aguas con el llamado a acompañar a los pobres, migrantes, ancianos y víctimas de la guerra.
En el Domingo de la Justicia Social, el cardenal Ángel Rossi SJ invitó a los fieles a descubrir la presencia de Dios en medio de las dificultades y a escuchar el sufrimiento de quienes más necesitan ayuda. "A veces esperamos a Dios en las cosas grandes, en las cosas llamativas, pero descuidamos las suaves brizas. Pedir la gracia de poder escuchar las suaves brizas que nos habla al corazón de cada uno de nosotros", expresó.
Al reflexionar sobre el Evangelio de Jesús y Pedro caminando sobre las aguas, el arzobispo de Córdoba recordó que la fe no elimina las tormentas de la vida, sino que permite atravesarlas sostenidos por Dios.
"Es el Señor que no nos libera en medio de las tormentas, sino que se hace sentir en medio de ellas", afirmó, al evocar además la oración de san Agustín: "No te pido que me saques de la tormenta, te pido que conduzcas la barca".
No quitar la mirada del Señor
Por su parte, advirtió sobre la tentación de creer que todo puede resolverse con las propias fuerzas. "A veces uno se cree demasiado fuerte ante las tormentas de esta vida y solos no podemos", señaló. Y agregó: "Si nuestra mirada está puesta en el Señor podremos caminar sobre las aguas. Si quitamos la mirada del Señor tenemos la sensación de que nos hundimos".
En el marco de la jornada dedicada a la Justicia Social, el cardenal cordobés recordó que la fe cristiana exige escuchar actualmente el clamor de los pobres, de los niños que padecen hambre, de quienes sufren las guerras, de los ancianos descartados y de los migrantes. La justicia social, remarcó, no es una cuestión ideológica sino una expresión concreta del Evangelio.
Finalmente, el cardenal Rossi llamó a construir comunidades capaces de acompañar y sostener a quienes atraviesan situaciones de dolor y exclusión. "Necesitamos las manos abiertas del Señor y necesitamos las manos abiertas de nuestros hermanos", concluyó.+
