Viernes 4 de septiembre de 2026

El Papa alentó a los obispos árabes a ser artesanos de reconciliación

  • 3 de septiembre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En su encuentro con la CELRA, León XIV pidió cercanía con las comunidades golpeadas por la guerra, atención a migrantes, familias y jóvenes, y fortalecer el diálogo con otras confesiones y el islam.
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El papa León XIV recibió este 3 de septiembre a los miembros de la Conferencia de Obispos Latinos en las Regiones Árabes (CELRA), reunidos en Roma para su encuentro anual, y los exhortó a sostener una presencia cercana a sus pueblos en medio de conflictos, divisiones y desplazamientos forzados.

El pontífice reconoció que los obispos desarrollan su ministerio en una región "vasta y diversa", marcada por tensiones políticas, sociales y religiosas, y recordó el testimonio de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que entregaron su vida por la fe en Irak, Siria y otros territorios golpeados por la violencia.

León XIV los animó a compartir las heridas de sus comunidades mediante la escucha y el consuelo, especialmente cuando las familias deben emigrar y las comunidades se debilitan. Asimismo, destacó que, incluso donde los católicos son minoría, la fecundidad de la Iglesia se manifiesta en la fidelidad al Evangelio.

"Que sus comunidades demuestren que es posible vivir, servir y esperar juntos", expresó, al valorar el servicio que la Iglesia presta a través de parroquias, escuelas, hospitales y congregaciones religiosas.

El Papa insistió en que, aun frente a las emergencias, no debe descuidarse lo esencial de la misión eclesial: el anuncio del Evangelio, la oración, los sacramentos y la formación cristiana.

Familias, jóvenes y migrantes
Durante su mensaje, el Santo Padre pidió una atención particular a las familias y a los jóvenes, a quienes consideró destinatarios privilegiados de la transmisión de la fe en el ámbito familiar y comunitario.

También llamó a cuidar especialmente a los migrantes, sobre todo en los países del Golfo, donde muchos viven lejos de sus seres queridos y padecen la soledad. "Que sus comunidades sean hogares en los que nadie se sienta extranjero", afirmó, al exhortar a defender la dignidad de cada persona y reconocer en cada migrante a un hermano.

Diálogo para construir la paz
El pontífice alentó, además, a preservar la comunión entre las Iglesias de distintos ritos, a la que definió como un "tesoro que debe vivirse en la unidad", y señaló que esa comunión debe traducirse en un diálogo sincero con otros cristianos y con las comunidades musulmanas.

"El diálogo no significa renunciar a la propia identidad, sino vivirla sin miedo al encuentro", sostuvo, y añadió que, allí donde la guerra sembró desconfianza, los gestos de estima, colaboración y respeto pueden abrir caminos de reconciliación.

Al concluir, invitó a los obispos a buscar ante todo la fidelidad al Evangelio, siendo "voces de verdad, de justicia y de paz", pastores cercanos a su pueblo, artesanos de la reconciliación y testigos de la misericordia.+