Formosa: la comunidad honró a su patrona con una multitudinaria celebración mariana
- 17 de julio, 2026
- Formosa (AICA)
La procesión y la misa central reunieron a miles de fieles devotos de la Virgen del Carmen. Mons. Conejero Gallego llamó a crecer en la fe, la esperanza y la caridad, siguiendo el ejemplo de María.
Formosa: la comunidad honró a su patrona con una multitudinaria celebración mariana (Fotos:Franco Romero)
La comunidad católica de Formosa celebró este 16 de julio la solemnidad de Nuestra Señora del Carmen, patrona de la diócesis, de la ciudad y de la provincia, con una multitudinaria procesión por las calles de la capital y la misa central presidida por el obispo diocesano, monseñor José Conejero Gallego.
Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la procesión de la imagen de la Virgen del Carmen, que partió desde la rotonda del acceso norte de la ciudad y culminó en la catedral, donde miles de fieles participaron de la Eucaristía en honor de la patrona de los formoseños.

La devoción a la Virgen del Carmen está profundamente arraigada en la historia provincial. Su imagen llegó a Formosa el 10 de julio de 1879, procedente de Villa Occidental, y desde entonces acompaña la vida de la comunidad. En 1960 fue declarada oficialmente patrona de la provincia mediante la Ley Provincial Nº 168, que estableció además el 16 de julio como feriado provincial.
María, modelo para la Iglesia
En su homilía, monseñor Conejero invitó a los fieles a contemplar a María como modelo de la vida cristiana y de la Iglesia.
"También nosotros, uniéndonos a ella, queremos proclamar y cantar la grandeza del Señor. Dios es grande y su grandeza se manifiesta en su bondad, en su perdón, en su misericordia y en su fidelidad de generación en generación", expresó al comenzar su predicación.
El prelado destacó además la enseñanza del Concilio Vaticano II sobre la Virgen María y recordó que el documento Lumen gentium la presenta "en el misterio de Cristo y de la Iglesia", como ejemplo para todos los discípulos de Jesús.
"María resplandece las actitudes y las acciones que el Espíritu Santo quiere para todos los miembros de la Iglesia", afirmó, al señalar que la Madre de Dios enseña la escucha, la docilidad al Espíritu y la atención a las necesidades de los hermanos, especialmente de los más pobres.
"Hagan todo lo que Él les diga"
Al meditar el pasaje evangélico de las bodas de Caná, monseñor Conejero destacó que la invitación de María sigue siendo actual para todos los cristianos.
"'Hagan todo lo que Él les diga'. María nos señala a su Hijo Jesús como el único Salvador y nos invita no sólo a escuchar su Palabra, sino a ponerla en práctica", sostuvo.
En ese marco, resumió el mensaje de Cristo en torno a las tres virtudes teologales.
"Jesús nos llama a creer en Él, a no tener miedo y a confiar. Y nos deja el mandamiento nuevo: 'Ámense unos a otros como yo los he amado'", manifestó.
Por ello, exhortó: "Crezcamos, hermanos, en fe, esperanza y caridad, y permanezcamos siempre en el amor de Jesús".
Un posible último 16 de julio como obispo
Hacia el final de la celebración, monseñor Conejero compartió con emoción que esta podría ser la última fiesta patronal que presida como obispo de Formosa, ya que presentó al Santo Padre su renuncia por haber alcanzado la edad establecida por el derecho canónico.

"Probablemente ésta sea mi última fiesta de la Virgen del Carmen con ustedes. Ya presenté mi renuncia al Santo Padre por haber cumplido la edad establecida y es posible que en algunos meses llegue un nuevo obispo", señaló.
Sin embargo, subrayó que "la Iglesia somos todos" y recordó que el ministerio episcopal tiene como misión "enseñar la verdad del Evangelio, santificar al pueblo de Dios y congregar, no dividir, sino reunir a la comunidad".
Finalmente, encomendó a la protección de la patrona a toda la provincia y pidió que los fieles sigan creciendo "en comunión, corresponsabilidad y misión evangelizadora", dejándose conducir por el Espíritu Santo para ser "testigos auténticos, buscadores de unidad, de la verdad y con el fervor de los santos".+
