Martes 27 de octubre de 2026

León XIV a una comunidad religiosa: 'En Cristo, las raíces; en el mundo, la misión'

  • 26 de octubre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Papa pidió a las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret renovar la comunión, el discernimiento y el servicio integral a las personas más pobres.
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El papa León XIV recibió este lunes a las delegadas del Capítulo General electivo de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret y las animó a renovar su fidelidad a Cristo para llevar al mundo un testimonio concreto de caridad, especialmente entre los más pobres y necesitados. También felicitó a la nueva superiora general y encomendó su servicio, junto con el de las religiosas que la acompañarán, al Señor.

El pontífice destacó que el Capítulo General constituye un momento privilegiado para la acción del Espíritu Santo y valoró los días de escucha de Dios y diálogo fraterno vividos por las religiosas como una experiencia de discernimiento comunitario. Según explicó, ese camino compartido favorece el crecimiento espiritual y fortalece los vínculos de comunión dentro de la Congregación.

León XIV comparó los frutos de este proceso con "un cesto de primicias" ofrecido al Señor y evocó el testimonio de santa Juana Antida Thouret, de cuya muerte se cumplen este año 200 años. El Papa resaltó su amor y respeto por el Sucesor de Pedro y su disposición a afrontar incomprensiones y renuncias para preservar la unidad y el bien de las personas confiadas a su cuidado.

La misión nace de una profunda relación con Cristo
"En Cristo, las raíces; en el mundo, la misión" es el lema elegido para el Capítulo General, una expresión que el Papa consideró adecuada para sintetizar la vida consagrada y el apostolado de las religiosas. "Tener las raíces en Cristo", explicó, implica poner a Jesús en el centro de la existencia y aprender a reconocer su presencia en cada momento de la vida.

A partir del ejemplo de la fundadora, las Hermanas de la Caridad están llamadas a cultivar una relación profunda con el Señor, porque cuanto más unidas permanezcan a Él, más podrán crecer en comunión entre ellas y servir a los demás. Para León XIV, la vida espiritual es así el fundamento de una misión marcada por la entrega generosa y la cercanía a las necesidades concretas de cada persona.

El Papa subrayó además la dimensión integral de la caridad que forma parte del legado de santa Juana Antida: atender a la persona tanto en sus necesidades materiales como espirituales. Frente a una sociedad que tiende a fragmentar al ser humano y a generar divisiones incluso en su interior, consideró necesario un servicio capaz de recuperar, promover y respetar la dignidad de cada persona.

En ese sentido, recordó la enseñanza de Evangelii gaudium, especialmente el número 186, e invitó a las religiosas a custodiar y transmitir este patrimonio mediante acciones concretas de solidaridad, acompañamiento y promoción humana. La caridad, señaló, no debe reducirse a una ayuda material puntual, sino que debe reconocer a cada persona en la totalidad de sus necesidades y en su dignidad.

Un carisma presente en 32 países
La audiencia se produjo en el marco del bicentenario de la muerte de santa Juana Antida Thouret. León XIV expresó su alegría por el camino recorrido por la Congregación y por la presencia apostólica que actualmente mantiene en 32 países, donde su carisma continúa desarrollándose con la participación de religiosas, laicos, jóvenes, voluntarios y colaboradores.

Al concluir, el Papa agradeció la entrega de las Hermanas de la Caridad y las alentó a continuar su misión con generosidad. "Su trabajo es precioso a los ojos de Dios y de la Iglesia", afirmó, antes de encomendar a la Congregación a la intercesión de la Virgen María y de santa Juana Antida Thouret.+