Miércoles 9 de septiembre de 2026

León XIV: 'La dignidad humana brota del mismo ser de la persona'

  • 9 de septiembre, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En la audiencia general, el Papa continuó su catequesis sobre el Concilio Vaticano II y afirmó que la dignidad humana nace de la condición de criatura hecha a imagen de Dios.
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En la catequesis del 9 de septiembre, el papa León XIV retomó las enseñanzas de la constitución pastoral Gaudium et spes para reflexionar sobre la dignidad de la persona humana, uno de los temas centrales del Concilio Vaticano II.

El Santo Padre recordó que la defensa de la dignidad y de los derechos fundamentales de cada persona constituye uno de los grandes logros de la historia contemporánea. Sin embargo, advirtió que aún subsisten situaciones y decisiones que oscurecen ese reconocimiento e impiden comprender plenamente el valor de cada vida humana.

En ese contexto, afirmó que la Iglesia ofrece una contribución propia e irrenunciable al recordar que "la dignidad humana brota del mismo ser de la persona". Según explicó, no depende de la riqueza, del prestigio social, de las capacidades, de los éxitos o de las circunstancias de la vida, sino que tiene su origen en Dios, creador y redentor del hombre.

"La dignidad infinita del ser humano se arraiga en su identidad de criatura hecha a imagen de Dios", sostuvo el pontífice, quien añadió que toda persona está llamada a vivir en relación con Dios y con los demás. Por ello, señaló que la vocación humana excluye los repliegues autorreferenciales y encuentra su desarrollo en la acogida, la reciprocidad y el servicio.

El cuerpo no es un objeto
León XIV dedicó también una parte de su reflexión a la unidad de cuerpo y alma que caracteriza a la persona humana. Citando Gaudium et spes, recordó que la dignidad alcanza a toda la persona y que, por ese motivo, el cuerpo humano no puede ser considerado un objeto sobre el cual se disponga arbitrariamente.

La vida corporal, afirmó, forma parte del don recibido de Dios y merece respeto, cuidado y valoración. En esa misma línea, recordó que el cuerpo está llamado a la resurrección y participa plenamente de la vocación de la persona.

Inteligencia, conciencia y libertad
El Papa destacó además tres dimensiones que manifiestan de modo particular la dignidad humana: la inteligencia, la conciencia y la libertad. La inteligencia impulsa a la búsqueda de la verdad; la conciencia permite reconocerla; y la libertad hace posible asumirla responsablemente en la propia vida.

Finalmente, señaló que el Espíritu Santo hace al hombre verdaderamente libre, lo confirma en su condición de hijo de Dios y lo conduce hacia la plenitud prometida por Cristo.

"Sólo en Él encuentra verdadera luz el misterio del hombre", afirmó León XIV, al recordar que también los interrogantes sobre el sufrimiento, la muerte y la esperanza encuentran respuesta en el misterio pascual de Cristo.+