Mons. Caride a los catequistas: 'Una misión vivida con alegría y esperanza'
- 25 de agosto, 2026
- San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
Unas 400 personas participaron del Endica 2026 en San Isidro, una jornada de formación y comunión que invitó a renovar la misión evangelizadora desde la iniciación a la vida cristiana.
Unas 400 catequistas participaron del Endica 2026 en San Isidro
Unos 400 catequistas de la diócesis de San Isidro participaron del Encuentro Diocesano de Catequistas (Endica) 2026, realizado en el colegio Juan XXIII, donde compartieron una jornada de formación, comunión y reflexión sobre los desafíos de la transmisión de la fe en el contexto actual.
El encuentro contó con la presencia del obispo de San Isidro, monseñor Guillermo Caride, del director diocesano de Catequesis, presbítero Hernán Bonsembiante, y del expositor invitado, el presbítero José Luis Quijano.
Al abrir la jornada, monseñor Caride animó a los catequistas a vivir su servicio con alegría y compromiso, en un clima de esperanza marcado también por la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.

Por su parte, el padre Bonsembiante presentó el camino formativo que la diócesis viene recorriendo durante este año, con encuentros dedicados a las distintas etapas de la iniciación cristiana, como el kerigma, la vida comunitaria y otros ejes que continuarán desarrollándose hasta fin de año.
La iniciación cristiana, más allá de los sacramentos
En su exposición, el padre Cote Quijano propuso mirar la catequesis desde el cambio de época que atraviesan la Iglesia y la sociedad, y sostuvo que la actual crisis en la transmisión de la fe exige una conversión pastoral de toda la comunidad.
"La catequesis no es solo transmisión de certezas, sino entrada al Misterio", afirmó, al señalar que ya no puede reducirse a una preparación para los sacramentos, sino que debe integrarse en un proceso más amplio de iniciación a la vida cristiana, donde confluyen el anuncio, la conversión, la celebración, la vida comunitaria y la misión.
El sacerdote sintetizó su propuesta en cinco convicciones fundamentales: que la comunidad cristiana es el sujeto de la iniciación; que la catequesis forma parte del proceso evangelizador; que el kerigma atraviesa todo el camino; que la iniciación es un proceso integral y catecumenal; y que el catequista está llamado a ser testigo de la fe y acompañante de procesos.
Además de la formación, el Endica ofreció un espacio para compartir las realidades de las comunidades, reconocer las dificultades que plantea la transmisión de la fe y valorar los signos de esperanza presentes en la vocación de tantos catequistas y en comunidades abiertas a la acogida.+
