Domingo 4 de octubre de 2026

Mons. Carrara a los sacerdotes: 'El Crisma es para que seamos para el Pueblo de Dios'

  • 2 de abril, 2026
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
"Ante el pueblo de Dios confesamos que sólo por la gracia somos sacerdotes de Jesucristo", recordó el arzobispo de La Plata durante la celebración de la misa crismal.
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El arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, presidió la solemne misa crismal en la catedral, que fue concelebrada por los obispos auxiliares y los sacerdotes del clero, quienes renovaron sus promesas.

A la luz de la Palabra y ante una multitud de fieles de todas las parroquias, grupos de scouts, de la Vida Consagrada, grupos y movimientos, monseñor Carrara centró su homilía en el significado del sacerdocio y el valor del Santo Crisma, al subrayar que se trata de un don recibido por gracia y puesto al servicio del Pueblo de Dios.

"Hoy ante el pueblo de Dios confesamos que sólo por la gracia somos sacerdotes de Jesucristo", manifestó, al tiempo que invitó a renovar la conciencia de ser, ante todo, discípulos del Señor.

En ese sentido, destacó que la unción con el Santo Crisma define la identidad y la misión del sacerdote: "El Crisma con el que fuimos ungidos como sacerdotes no es para nosotros, es para que seamos para el pueblo de Dios", dijo, y advirtió que cuando el ministerio se vive de manera cerrada o autorreferencial, pierde su sentido.

Pan que se parte y se reparte
"Si no somos pan que se parte y se reparte, el Crisma se vuelve rancio, deja de perfumar y de encender esperanza", advirtió.

Al profundizar sobre el sacerdocio, el pastor arquidiocesano remarcó que implica asumir el estilo de Jesús, cercano y compasivo con el sufrimiento humano. "Ser para el pueblo de Dios significa tener la mirada y los sentimientos de Jesús", afirmó, al describir a Cristo como aquel que "se conmueve ante las necesidades de las personas", especialmente frente a la pobreza, la injusticia y la violencia.


Recordó además que el sacerdocio se vive en comunión, como un don compartido: "La fraternidad sacerdotal es una gracia de Dios, y a la vez una tarea de permanente conversión".

En otro de los pasajes de su prédica, el prelado hizo referencia a la figura de san Francisco de Asís, cuya imagen acompañó la celebración en el año en que se conmemoran los 800 años de su Pascua y a quien presentó como un testigo que llamó a la Iglesia a volver al Evangelio y a la pobreza, y recuperó una de sus enseñanzas sobre el Hijo de Dios: "Diariamente desciende del seno del Padre al altar, en manos del sacerdote, en su cuerpo y sangre".

Valorar el ministerio sacerdotal
En esa línea, animó a valorar el ministerio sacerdotal como mediación del amor de Cristo, al destacar que los sacerdotes "nos regalan el milagro del amor más grande, la Eucaristía, presencia real del Señor".

Durante la celebración, monseñor Carrara pidió a la comunidad rezar "con un corazón agradecido" por los sacerdotes mayores de la arquidiócesis, "que tanto bien han hecho". La colecta realizada durante la misa será destinada a ellos para un futuro hogar sacerdotal.

Antes de finalizar la celebración, en la que las comunidades recibieron el óleo santo, monseñor Carrara impartió la bendición apostólica con indulgencia plenaria en el marco del año dedicado a san Francisco.+