Martes 3 de noviembre de 2026

Mons. Conejero Gallego llamó a vivir la humildad y la unidad en la Iglesia

  • 8 de julio, 2026
  • Formosa (AICA)
El obispo de Formosa invitó a prepararse para las fiestas de la Virgen de Itatí y de la Virgen del Carmen, pidió rezar por la comunión eclesial y exhortó a seguir a Cristo con mansedumbre.
Doná a AICA.org

El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, presidió el 5 de julio la misa en la catedral Nuestra Señora del Carmen, donde invitó a los fieles a disponerse espiritualmente para las celebraciones en honor de Nuestra Señora de Itatí, el 9 de julio, y para el inicio de la novena de la Virgen del Carmen, patrona de la diócesis, que comenzó el 7 de julio.

Al iniciar su reflexión, el prelado agradeció las oraciones por las recientes actividades pastorales desarrolladas en la diócesis, entre ellas la reunión del Consejo Presbiteral y el encuentro vocacional realizados en General Belgrano.

El obispo formoseño destacó que "el Espíritu Santo nos impulsa siempre a la misión, a anunciar a Jesús", y animó a toda la comunidad a perseverar en ese compromiso evangelizador.

Llamado a la comunión eclesial
Monseñor Conejero Gallego también expresó su preocupación por las divisiones dentro de la Iglesia y pidió rezar por quienes rechazan la autoridad del Papa y del Concilio Vaticano II.

"Tenemos que vivir unidos, tratando de cumplir el mandato y la oración de Jesús: ser uno para que el mundo crea", afirmó. Asimismo, advirtió que las fracturas "perjudican grandemente la acción evangelizadora de la Iglesia", al tiempo que exhortó a responder con humildad, paciencia y fidelidad al magisterio.

Aprender de Cristo, humilde y manso
Al meditar las lecturas del XIV Domingo del Tiempo Ordinario, el obispo recordó que el profeta Zacarías presenta a Jesús como un rey humilde y pacífico, que entra en Jerusalén montado en un asno y no con el poder de las armas.

"Si queremos ser verdaderos discípulos misioneros del Señor, tenemos que tratar de vivir imitando su vida y sus actitudes", sostuvo.

Refiriéndose a la carta de san Pablo a los Romanos, explicó que el Bautismo llama a abandonar "la vida según la carne" para dejarse conducir por el Espíritu Santo, cuyos frutos son "el amor, la paz, la justicia, la mansedumbre y el dominio de sí mismo".

En ese contexto, lamentó las expresiones de violencia y enfrentamiento que con frecuencia rodean al ámbito deportivo y recordó el deseo manifestado por el papa León XIV de que las competencias favorezcan la fraternidad entre los pueblos.

Finalmente, al comentar el Evangelio, destacó la invitación de Jesús: "Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados". Señaló que Cristo revela el rostro del Padre a los humildes y sencillos y anima a todos a encontrar descanso en Él.

"Su yugo es suave y su carga ligera", recordó monseñor Conejero Gallego, quien concluyó invitando a los fieles a vivir el mes dedicado a la Virgen del Carmen con espíritu de conversión, preparándose para recibir el escapulario y permaneciendo "en el amor de Dios", en sintonía con el lema pastoral diocesano.+