Mons. Croxatto: 'Lo que no podemos perder es el amor'
- 4 de junio, 2026
- Neuquén (AICA)
En su reflexión mensual, el obispo de Neuquén propone vivir junio desde el Corazón de Jesús, el Corpus Christi y la Colecta de Cáritas, a la luz de la encíclica "Dilexit nos".
Reflexión mensual del obispo de Neuquén
Al comenzar junio, mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, el obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, invitó a los fieles a redescubrir la centralidad del amor en la vida cristiana y a dejarse interpelar por el mensaje de la encíclica Dilexit nos, del papa Francisco.
En su habitual reflexión mensual, el prelado destaca que este tiempo litúrgico está especialmente marcado por acontecimientos que remiten al amor de Dios manifestado en Jesucristo: la devoción al Sagrado Corazón, la celebración del Corpus Christi y la Colecta Anual de Cáritas Argentina.
"Lo que no podemos perder es el amor", afirma el obispo al iniciar su mensaje, proponiendo a las comunidades un camino de profundización espiritual que ayude a entrar "en la dinámica del Corazón de Jesús".
Tomando diversos pasajes de la última encíclica de Francisco, monseñor Croxatto subraya la necesidad de volver a poner el corazón en el centro de la existencia humana, especialmente en un contexto cultural marcado por la prisa, el consumismo y la superficialidad.
Citando el documento pontificio, recuerda que cuando las personas viven "corriendo sin saber finalmente para qué" o quedan atrapadas en una lógica de consumo permanente, resulta indispensable recuperar la interioridad y el sentido profundo de la vida.
En ese marco, señala que el corazón no es sólo un símbolo afectivo, sino el lugar donde se unifican las convicciones, las decisiones y los deseos más profundos de cada persona.
Una advertencia para nuestro tiempo
El obispo neuquino retoma también uno de los diagnósticos centrales de Dilexit nos: el riesgo de una sociedad que privilegia la eficiencia, la tecnología y el rendimiento, pero que muchas veces descuida la dimensión espiritual del ser humano.

"Falta corazón", resume el Papa en uno de los pasajes citados por monseñor Croxatto, al describir una cultura que puede terminar fragmentando a las personas y debilitando su capacidad de encuentro.
Para el pastor neuquino, la encíclica ofrece una respuesta actual y profunda frente a ese escenario, al proponer un regreso al corazón como lugar de autenticidad, discernimiento y comunión.
Del corazón nacen los vínculos verdaderos
En su mensaje, monseñor Croxatto destaca especialmente aquellos párrafos en los que Francisco afirma que la verdadera identidad de cada persona se configura en el corazón y que allí se encuentra la raíz de las relaciones humanas más genuinas.
"Al final de la vida contará sólo eso", recuerda el obispo citando la encíclica, en referencia al amor vivido y compartido.
Asimismo, pone de relieve la advertencia del Papa sobre los límites de la cultura digital y de los algoritmos, capaces de prever comportamientos y preferencias, pero incapaces de comprender la riqueza irreductible del corazón humano.
"El algoritmo en acto en el mundo digital muestra que nuestros pensamientos y lo que decide la voluntad son mucho más estándares de lo que creíamos. No así el corazón", señala el texto pontificio.
Una invitación a la solidaridad
La cercanía de la Colecta Anual de Cáritas aparece en la reflexión como una consecuencia concreta de la espiritualidad del Corazón de Jesús.
Para monseñor Croxatto, contemplar el amor de Cristo conduce necesariamente a abrirse al prójimo, especialmente a quienes atraviesan situaciones de pobreza, sufrimiento o exclusión.

Por eso, anima a vivir este tiempo no sólo desde la oración y la contemplación, sino también mediante gestos concretos de cercanía, servicio y solidaridad.
Construir el Reino desde el amor
Hacia el final de su mensaje, el obispo de Neuquén rescata una de las expresiones más significativas de Dilexit nos: la afirmación de que el corazón unido al de Cristo es capaz de realizar un "milagro social".
Desde esa perspectiva, sostiene que las comunidades cristianas están llamadas a ser ámbitos donde la diversidad pueda transformarse en fraternidad y donde el amor se convierta en una fuerza capaz de generar justicia, encuentro y paz.
"El Corazón de Cristo es salida, es donación, es encuentro", recuerda la encíclica citada por el prelado, quien invita a los fieles a vivir junio como una oportunidad para renovar la propia relación con Dios y con los hermanos.
Una pregunta para el camino
Monseñor Croxatto concluye su reflexión dejando un interrogante abierto a toda la comunidad diocesana y a quienes acompañan este tiempo de gracia en la Iglesia.
"¿Cómo anda tu corazón? ¿Cómo anda tu corazón en el amor?", pregunta el obispo, retomando el llamado del papa Francisco a custodiar aquello que da sentido a la vida y sostiene la esperanza: la capacidad de amar como Cristo ama.+
