Miércoles 2 de septiembre de 2026

Mons. García Cuerva llamó a seguir a Cristo desde la entrega y no desde el éxito

  • 1 de septiembre, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
El arzobispo de Buenos Aires invitó a renovar la mentalidad según el Evangelio y a rechazar el facilismo, la violencia y el egoísmo.
Doná a AICA.org

En la homilía dominical, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, invitó a contemplar el verdadero rostro de Cristo, "el Mesías que carga la cruz, entrega la vida y resucita", y exhortó a vivir el discipulado desde la humildad y la fidelidad al Evangelio, en lugar de buscar el éxito o el poder.

Al reflexionar sobre el pasaje en el que Jesús reprende a Pedro tras el anuncio de su pasión, el prelado explicó que el apóstol se convierte en "piedra de escándalo" cuando intenta apartar al Señor del camino querido por el Padre. "Pedro, ocupá tu lugar de discípulo; no te pongas delante mío", resumió como sentido de las palabras de Jesús.

Monseñor García Cuerva advirtió que también hoy existe la tentación de imaginar "un Dios triunfante, que se imponga y derrote a los adversarios", en lugar de reconocer al Dios que acompaña, se solidariza con quienes sufren y se manifiesta en la humildad.

Al tomar la exhortación de san Pablo a los Romanos -"No tomen como modelo a este mundo; transfórmense interiormente renovando su mentalidad"-, animó a asumir los valores del Evangelio en medio de una sociedad marcada por el exitismo, la violencia y el egoísmo.

En ese sentido, señaló que el discípulo de Cristo está llamado a apostar por la paz en un mundo violento, la fraternidad en una realidad dividida, el perdón frente al odio y la solidaridad con los más pobres.

Un fuego que no se apaga
Al evocar la figura del profeta Jeremías, destacó que la fidelidad a la palabra de Dios puede traer dificultades e incomprensiones, pero recordó que el profeta experimentó "un fuego abrasador" que le impedía abandonar su misión.

Para finalizar la prédica, el arzobispo porteño pidió la gracia de seguir a Jesús "como realmente es" y no según las propias expectativas. Cerró su reflexión con una oración inspirada en el "Hágase en mí según tu voluntad", como expresión del deseo de ponerse detrás del Maestro y recorrer el camino de la cruz con esperanza.+