Lunes 28 de septiembre de 2026

Mons. Lozano: 'La visita del Papa puede ayudarnos a sanar divisiones'

  • 27 de septiembre, 2026
  • San Juan (AICA)
El arzobispo de San Juan invitó a preparar la visita de León XIV desde la acogida, el encuentro y la misión, con especial atención a quienes viven situaciones de pobreza y vulnerabilidad.
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El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, invitó a preparar el corazón para la visita pastoral del papa León XIV a la Argentina, que definió como "una oportunidad de gracia" para la Iglesia y la sociedad. En una reflexión titulada Bienvenidos todos: preparar el corazón para la visita pastoral del papa León XIV, llamó a vivir este tiempo desde la acogida, el diálogo, el compromiso con los más vulnerables y la misión.

El prelado tomó como eje el lema de la visita, "Bienvenidos todos. Vayan y anuncien", que, según explicó, expresa "dos movimientos inseparables y simultáneos de la vida cristiana": recibir a cada persona y salir a su encuentro para compartir el Evangelio.

"Decir 'Bienvenidos todos' no es una simple fórmula de cortesía", afirmó monseñor Lozano. Para el arzobispo, se trata de una definición sobre el modo en que la Iglesia está llamada a vivir: "con el corazón disponible y con una mirada capaz de reconocer el valor de cada persona".

"Que nadie quede afuera"
"Nadie queda afuera", sostuvo, y planteó que esta convicción debe llevar a revisar actitudes, estructuras y formas de relacionarse. La comunidad cristiana, señaló, está llamada a ser un espacio donde cada persona pueda sentirse "recibida, escuchada y acompañada".

En particular, pidió prestar atención a quienes atraviesan situaciones de pobreza, exclusión o vulnerabilidad. "Los pobres no son un problema que la sociedad pueda descartar ni destinatarios pasivos de ayuda", afirmó. Son, en cambio, personas con dignidad, historia, voz y una riqueza que pueden aportar a la comunidad.

Monseñor Lozano mencionó entre quienes requieren una atención especial a las personas que no tienen un trabajo digno, viven en condiciones precarias, sufren la falta de vivienda, enfrentan enfermedades, padecen soledad o atraviesan situaciones de vida en las que no encuentran un lugar donde ser escuchadas.

En este sentido, consideró que la visita del Papa puede ser una ocasión para renovar "una Iglesia cercana a los últimos y comprometida con el cuidado de la casa común".

La persona en el centro
El arzobispo sanjuanino también vinculó el lema con los desafíos de una época marcada por "la rapidez, la tecnología y la búsqueda de resultados". Frente a ese contexto, subrayó que "la persona debe estar siempre en el centro".

"Cada ser humano merece ser tratado como alguien único, no como un número, un usuario, un consumidor o una pieza de un sistema", expresó.

Para monseñor Lozano, la visita de León XIV puede ayudar a recuperar la conciencia de que "todos somos hijos amados por Dios" y, desde esa certeza, contribuir a sanar las divisiones de la sociedad argentina.

"La Argentina necesita espacios de diálogo, respeto y encuentro", sostuvo, y agregó que la Iglesia puede realizar un aporte si se anima a "tender puentes".

"Vayan y anuncien"
El segundo movimiento del lema, explicó, es la invitación misionera: "Vayan y anuncien". "La Iglesia no vive para sí misma", afirmó Lozano, sino que recibe el amor de Dios "para comunicarlo" y se alimenta del Evangelio "para llevar esperanza a todos los ambientes".

El arzobispo remarcó que la buena noticia que la Iglesia tiene para compartir es que Dios ama, busca y acompaña a cada persona y ofrece una vida nueva. "El Evangelio no es una teoría ni un conjunto de normas desvinculadas de la vida cotidiana", sostuvo, sino el anuncio de que Cristo está vivo y camina con su pueblo.

En esa misión, destacó el papel del Espíritu Santo, que "renueva la esperanza, fortalece a las comunidades y abre caminos nuevos para anunciar el Evangelio".

Dejarse movilizar por el Espíritu, añadió, implica escuchar los clamores de la sociedad, discernir juntos las respuestas y superar "el miedo y la indiferencia".

"Vayan y anuncien" es, por eso, una invitación a ser una Iglesia en salida: "a no encerrarse, a no esperar que todos lleguen, a acercarse a las periferias humanas y existenciales". Y resumió esa tarea en tres verbos: "Anunciar con alegría, servir con generosidad y acompañar con paciencia".+