Mons. Ojea llamó a confiar en el Espíritu Santo: 'No estamos solos'
- 24 de mayo, 2026
- San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
El obispo emérito de San Isidro reflexionó sobre la acción del Espíritu Santo como presencia consoladora y protectora en la vida de los cristianos. "Confiemos en él", afirmó.
En la solemnidad de Pentecostés, el obispo emérito de San Isidro, monseñor Oscar Ojea compartió su reflexión, centrada en la presencia del Espíritu Santo como compañía permanente y fuente de consuelo para los creyentes.
Durante su mensaje, el prelado explicó el significado de la palabra "Paráclito", utilizada por Jesús para referirse al Espíritu Santo: "Paráclito es, en griego, el que es convocado para estar al lado de él. Lo llama, lo convoca al Espíritu para que acompañe a la persona humana", señaló. "No estamos solos. El Espíritu Santo es el amor del Padre y del Hijo acompañándonos", continuó.
El obispo emérito destacó, además, que una de las principales funciones del Espíritu es el cuidado de las personas, especialmente en su fragilidad: "El Espíritu conoce la fragilidad del ser humano, por eso la cuida". En esa línea, sostuvo que Dios protege a quienes "corren peligro" y "se pueden romper", porque son valiosos y amados por Cristo.
Monseñor Ojea aseguró que el Espíritu Santo actúa como defensor frente al mal. "Nos defiende, nos blinda con la gracia, con el amor de Dios", afirmó, al tiempo que invitó a los fieles a reconocer esa presencia constante desde el Bautismo y fortalecida en la Confirmación.
En otro pasaje de su mensaje, el prelado convocó a vivir Pentecostés con confianza y entrega. "Confiemos en él, entreguémonos a su cuidado, porque él nos cuida", manifestó. También recordó que la vida cristiana implica una lucha espiritual permanente y que el Espíritu Santo sostiene y fortalece a los creyentes en ese camino.
Finalmente, el obispo emérito de San Isidro animó a encomendarse al Espíritu Santo en esta celebración litúrgica.+
