El obispo emérito de San Isidro compartió una reflexión para el vigésimo cuarto domingo del tiempo durante el año, centrada en el perdón como actitud habitual del cristiano.
En su reflexión dominical, el obispo emérito e San Isidro invitó a contemplar la lucha de Jesús para abrazar plenamente la voluntad del Padre y entregar su vida hasta el final".
El obispo emérito de San Isidro recordó el diálogo de Jesús con Pedro y destacó cómo los cristianos son ejemplos de "piedras vivas" de un templo que necesitan sostenerse mutuamente.
El obispo emérito de San Isidro instó a reconocer la cizaña en nuestro interior y a comprender que Dios siempre nos brinda nuevas oportunidades para crecer y mejorar.