Jueves 17 de septiembre de 2026

RD Congo: la Iglesia respalda un diálogo nacional para reconstruir la unidad

  • 25 de agosto, 2026
  • Kinshasa (RD Congo) (AICA)
El Card. Fridolin Ambongo valoró la convocatoria del presidente Tshisekedi a un proceso inclusivo y pidió avanzar hacia consensos en un país marcado por la violencia y el desplazamiento de millones.
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El cardenal Fridolin Ambongo Besungu, arzobispo de Kinshasa, expresó el respaldo de la Iglesia católica al diálogo nacional convocado por el presidente Félix Tshisekedi en la República Democrática del Congo (RDC), al considerar que se trata de un paso decisivo para fortalecer la unidad del país en medio de una prolongada crisis de seguridad.

"El Congo necesita comunión", afirmó el purpurado tras reunirse con el jefe de Estado, quien anunció a mediados de julio la intención de impulsar un diálogo inclusivo entre "los hijos y las hijas del Congo".

La iniciativa, largamente reclamada por la sociedad civil y por las principales confesiones cristianas del país, busca abrir un espacio de encuentro en un contexto marcado por conflictos armados, desplazamientos masivos y tensiones regionales.

Una iniciativa impulsada por las Iglesias
La Iglesia católica, junto con la Iglesia de Cristo en el Congo -la principal comunidad protestante del país-, viene promoviendo desde hace tiempo la necesidad de crear un ámbito de diálogo libre e inclusivo.

El padre Aurélien Kambale Rukwata, presidente de la Comisión diocesana para la Justicia y la Paz de la diócesis de Butembo-Beni, en Kivu del Norte, destacó que el consenso interno resulta indispensable para afrontar los desafíos nacionales.

"El diálogo siempre es positivo porque permite armonizar nuestras opiniones y encontrar consensos", explicó a los medios vaticanos.

El sacerdote subrayó además que el proceso debería aprender de experiencias anteriores, como la Conferencia Nacional Soberana, aprovechando sus aciertos y evitando repetir sus errores.

Un país golpeado por la violencia
La República Democrática del Congo atraviesa desde hace años una de las crisis humanitarias más graves del continente africano. Solo durante el último año, cerca de diez millones de personas fueron desplazadas por los enfrentamientos armados.

La situación resulta especialmente crítica en las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur, donde operan más de un centenar de grupos armados. Entre ellos sobresale el movimiento M23, al que Kinshasa acusa de contar con apoyo de Ruanda, lo que añade una dimensión internacional al conflicto.

El presbítero Rukwata sostuvo que un amplio consenso nacional permitiría, en una etapa posterior, abrir conversaciones más sólidas con los países vecinos para afrontar las causas regionales de la violencia.

Entre la esperanza y el escepticismo
En los últimos meses, la mediación de Catar y de Estados Unidos había despertado expectativas de avance en las negociaciones entre el Gobierno congoleño, el M23 y Ruanda. Sin embargo, la falta de resultados concretos alimentó el pesimismo.

En este escenario, Stewart Muhindo -referene del movimiento ciudadano Lucha y uno de los firmantes de un llamado de la sociedad civil a favor del diálogo nacional- advirtió que los acuerdos alcanzados hasta ahora no lograron mejorar la situación sobre el terreno.

"Se necesita un diálogo nacional verdaderamente inclusivo que involucre a todos, comenzando por la sociedad civil", afirmó, convencido de que solo una representación amplia facilitará la aplicación de los acuerdos, incluso en territorios bajo control de grupos armados.

Una hoja de ruta todavía incipiente
Pese al respaldo recibido, el proceso aún enfrenta obstáculos importantes. El decreto oficial de convocatoria todavía no fue publicado y persisten diferencias sobre quiénes participarán, dónde se celebrarán las conversaciones y cuáles serán las condiciones del encuentro.

Sin embargo, en las últimas horas surgió un signo alentador: la República Democrática del Congo y el M23 acordaron una hoja de ruta para continuar las conversaciones de paz, según una declaración conjunta difundida por Suiza, país que acogió las negociaciones.+