Lunes 26 de octubre de 2026

Villa Cura Brochero celebró los diez años de la canonización del santo cura

  • 26 de octubre, 2026
  • Villa Cura Brochero (Córdoba) (AICA)
La comunidad recordó el décimo aniversario con una jornada de fe, solidaridad, homenajes y una misa presidida por Mons. Ricardo Araya. "Un pueblo, un pastor, un mismo camino", el lema.
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Villa Cura Brochero celebró el 24 de octubre los diez años de la canonización de san José Gabriel del Rosario Brochero, proclamada por el papa Francisco el 16 de octubre de 2016, con una nutrida participación de fieles y peregrinos.

Con el lema "Un pueblo, un pastor, un mismo camino", la jornada fue vivida como una acción de gracias por la vida, el testimonio y la herencia espiritual del santo cordobés, cuya figura continúa convocando a miles de personas en Argentina y más allá de sus fronteras.

Los festejos comenzaron con la misa de las 11 en el santuario de Brochero y continuaron con las tradicionales bendiciones con el poncho reliquia, uno de los momentos más significativos para los devotos que participaron de la celebración.

Por la tarde se desarrolló un evento solidario organizado por Cáritas y la Renovación Carismática Católica, seguido de un emotivo homenaje al santo cura. La jornada culminó con la misa central presidida por el obispo de Cruz del Eje, monseñor Ricardo Araya, y una presentación artística con la participación de músicos locales.

Memorial agradecido de la vida de Brochero
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue el denominado "Rincón Brocheriano 2026", preparado por el coro del santuario junto con distintos artistas.

A través de signos vinculados a la vida del santo, los participantes recorrieron distintos momentos de su historia. La tierra de Santa Rosa de Río Primero y de Traslasierra evocó sus raíces; la estola, el mate, la pava y las alpargatas recordaron al pastor cercano y misionero; mientras que la presencia del rosario destacó su profunda devoción mariana.

Por otra parte, se evocó su compromiso con la educación, la apertura de caminos y las obras realizadas junto a su pueblo. En ese marco, los niños protagonizaron un diálogo representado con Brochero que fue recibido con un prolongado aplauso de los presentes.

El homenaje concluyó con la presentación de una imagen de la Cruz del Cristo de Brochero con rostro serrano, llevada por las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, que será trasladada a Córdoba para participar de la misa que presidirá el papa León XIV.

Lo primero es el amor a Dios y al prójimo
Durante la misa central, monseñor Ricardo Araya recordó que la santidad de Brochero hunde sus raíces en una vida enteramente entregada a Dios y al servicio de los demás. "Hoy cuando celebramos 10 años de la canonización del Cura Brochero, Jesús nos recuerda el más grande y el primer mandamiento: 'Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu espíritu'. Y el segundo es semejante al primero: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'", expresó.

El prelado destacó además que el largo camino que condujo a la canonización culminó gracias a la perseverancia y la fe del pueblo. "Luego de la muerte del Cura Brochero, los fieles siempre se reunieron a orar junto a su tumba", recordó, al tiempo que señaló que la santidad del sacerdote tiene las mismas características del pueblo serrano con el que compartió su vida.

Turismo, evangelización y dignidad humana
En otro tramo de su homilía, el obispo vinculó el legado de Brochero con el crecimiento de las peregrinaciones y del turismo religioso en Traslasierra.

"Donde la gente se mueve y los caminos se cruzan, la Iglesia tiene mucho por hacer", afirmó. Y advirtió sobre el riesgo de reducir esta realidad a criterios exclusivamente económicos: "Puede suceder que nos quedemos valorando la estadística de los visitantes, los ingresos económicos y la competitividad entre los lugares, y no atendamos suficientemente a las personas".

Monseñor Araya dejó además algunas de las frases más fuertes de su predicación: "No basta que los lugares sean atractivos, es necesario que sean humanos"; "No basta con que una actividad sea rentable, es preciso que sea justa"; y "No basta con recibir al visitante, también debemos cuidar de la comunidad que lo recibe".

A su vez, subrayó que el patrimonio espiritual brocheriano no puede transformarse en "un simple producto de consumo", sino que debe seguir conduciendo al encuentro con Dios y a la memoria viva de los pueblos.

Al concluir la celebración, el obispo expresó su deseo de que los caminos abiertos por Brochero continúen siendo espacios de evangelización, fraternidad y paz.

"La medida última no será cuánta gente juntamos, sino cuánto hemos contribuido a que cada persona sea respetada en su dignidad y a hacer visible el amor de Dios por todos", afirmó.+