La misa fue presidida por el nuncio apostólico, Mons. Michael Banach, quien destacó el ejemplo de María ante el sufrimiento y pidió por la paz en el mundo, las familias y las fuerzas de seguridad.
El arzobispo Eduardo Martín presidió la solemnidad mariana en la catedral e invitó a profundizar el camino de la Asamblea Arquidiocesana y a prepararse para la llegada de León XIV.
La procesión por las calles fue suspendida por el mal tiempo, pero la imagen de la Virgen del Rosario recorrió antes 20 parroquias y capillas en caravana, y la misa en la catedral estuvo colmada.
El párroco de la basílica, presbítero Lucas García, destacó el sentido pastoral de la visita del Papa y explicó los preparativos para recibir a una multitud de peregrinos en torno a la Virgen.