Jueves 5 de noviembre de 2026

El Card. Rossi llamó a sembrar la Palabra 'sin miedo' y con esperanza

  • 14 de julio, 2026
  • Córdoba (AICA)
El arzobispo de Córdoba invitó a no discriminar destinatarios del Evangelio, advirtió sobre los obstáculos que impiden el crecimiento de la fe y exhortó a perseverar en la misión.
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El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi SJ, afirmó que la parábola del sembrador expresa la esperanza cristiana porque el creyente está llamado a hacer todo lo que depende de él y a confiar luego en la acción de Dios.

En su homilía, explicó que el sembrador prepara la tierra, siembra y espera el fruto, cuya fecundidad depende finalmente de Dios. Como ejemplo, recordó la experiencia de los hombres de campo, que vuelven a sembrar después de una mala cosecha.

"Sembrar en esperanza" significa anunciar la Palabra y el amor "sin miedo", sostuvo el cardenal. También llamó a perseverar incluso en los "terrenos ingratos" y recordó una expresión del papa Francisco: "Frecuentar la calle, no solo las capillas; frecuentar el bar, no solo el salón parroquial".

El cardenal Rossi afirmó que el cristiano no tiene derecho a elegir los destinatarios del anuncio del Evangelio. "No tenemos derecho a clasificar, no tenemos derecho a discriminar. Hay que arriesgar la palabra por todas partes", expresó.

Los distintos corazones
Al desarrollar la parábola, el arzobispo identificó el borde del camino con quienes viven en la superficialidad o mantienen el corazón cerrado a Dios por la autosuficiencia, el escepticismo o la amargura.

También se refirió al terreno pedregoso, que representa a quienes reciben la fe con entusiasmo, pero abandonan el camino frente a las dificultades.

Sobre la semilla que cae entre espinas, sostuvo que refleja a quienes dejan que las preocupaciones, el afán por las riquezas, el prestigio o las exigencias de la vida cotidiana asfixien la fe. Comparó ese proceso con una enredadera que parece inofensiva al comienzo, pero termina por secar un árbol.

El cardenal Rossi advirtió que ese alejamiento de Dios suele producirse de manera gradual. Señaló que muchas personas comienzan su vida con ideales y generosidad, pero terminan absorbidas por la lógica del mundo, sin advertir el cambio.

El llamado a dar fruto
El cardenal destacó que la buena tierra representa a quienes acogen la Palabra de Dios, la dejan crecer y producen frutos según la disposición de su corazón.

Añadió que esa fecundidad también se manifiesta en hombres y mujeres que afrontan sacrificios y dificultades con serenidad, transmiten esperanza y ofrecen un testimonio silencioso de la fe. Los relacionó con los "santos de la puerta de al lado", expresión utilizada por el papa Francisco.

Al concluir su homilía, el cardenal Rossi invitó a examinar el estado del propio corazón y pidió la gracia de convertirlo en tierra fértil. También exhortó a mantener las "manos abiertas para la siembra" y a no guardar las semillas por miedo. "Que el amanecer nos encuentre sembrando", expresó.+