León XIV: 'Sean tejedoras de comunión desde la adoración eucarística'
- 5 de septiembre, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
Al recibir a las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, el Papa las animó a renovar su consagración y a fortalecer la unidad de la Iglesia mediante la oración y la fraternidad.
León XIV: 'Sean tejedoras de comunión desde la adoración eucarística' (Vatican Media)
El papa León XIV envió un mensaje a las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento con motivo del 50° aniversario de la Federación del Espíritu Santo y las animó a vivir la adoración eucarística como un servicio que construye comunión en toda la Iglesia.
El pontífice saludó a las religiosas, reunidas en peregrinación por Italia tras las huellas de la beata María Magdalena de la Encarnación, y definió su presencia como "un luminoso testimonio de la gratuidad de Dios", que despierta en el corazón humano el deseo de buscar el rostro del Señor.
León XIV explicó que la vocación de las adoratrices encuentra su expresión más profunda en la adoración continua y silenciosa ante la Eucaristía. Recordó que Cristo, hecho Pan para la vida del mundo, llama a los creyentes a unirse a su sacrificio para formar "un solo cuerpo", retomando la enseñanza de san Agustín sobre la Eucaristía como sacramento de la unidad de los fieles.
El Papa también las exhortó a cultivar una "espiritualidad eucarística", entendida como una espiritualidad de la unidad eclesial en el amor.
"Sean tejedoras de comunión"
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la invitación a convertirse en "tejedoras de comunión", entrelazando "los hilos de la oración y el trabajo, de la adoración eucarística y del compartir fraterno en el monasterio".
El Papa destacó que la vida contemplativa no es una realidad aislada, sino una forma concreta de sostener a toda la Iglesia mediante la oración, la fraternidad y el testimonio silencioso del Evangelio.
Finalmente, animó a las religiosas a aprovechar la peregrinación como un tiempo de gracia para renovar su consagración con esperanza y deseos de santidad, siguiendo el ejemplo de la beata María Magdalena de la Encarnación y permaneciendo fieles "a la antigua y siempre nueva sabiduría del Evangelio".+
