Domingo 2 de agosto de 2026

Mons. Conejero Gallego llamó a centrar la vida cristiana en Cristo y su misión

  • 4 de junio, 2026
  • Formosa (AICA)
En el editorial de junio de "Peregrinamos", el obispo de Formosa destacó la Palabra, la Eucaristía y el servicio como pilares para vivir la fe y anunciar el Evangelio en el mundo actual.
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Al iniciar junio, tradicionalmente dedicado a la caridad, el obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, invitó a la comunidad a renovar su adhesión a Jesucristo y a profundizar en los fundamentos de la vida cristiana, centrados en la Palabra de Dios, la Eucaristía y el servicio a los hermanos.

Lo hizo a través del editorial de junio de Peregrinamos, la publicación diocesana, titulado "Palabra, Eucaristía y servicio para el gozo y la alabanza eterna", en el que propone una reflexión espiritual para el tiempo litúrgico que sigue a la celebración de Pentecostés.

El prelado comenzó dando gracias a Dios por haber permitido vivir un nuevo Tiempo Pascual "en comunión y alegría con los hermanos", creciendo en fraternidad y esperanza cristianas. Asimismo, recordó que la Iglesia inicia nuevamente el Tiempo Durante el Año acompañada por las grandes solemnidades de junio, entre ellas la Santísima Trinidad, el Corpus Christi, el Sagrado Corazón de Jesús, el Inmaculado Corazón de María, la natividad de San Juan Bautista y la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.

Volver a lo esencial
En su mensaje, monseñor Conejero insistió en la necesidad de concentrarse en lo esencial de la vida cristiana y evitar distracciones que aparten del núcleo de la fe.

"Quisiéramos, decidida y determinadamente, abocarnos a nuestro programa de vida, en lo esencial y fundamental", expresó, citando luego la carta apostólica Novo millennio ineunte de san Juan Pablo II: "El programa ya existe. Es el de siempre, recogido por el Evangelio y la Tradición viva. Se centra, en definitiva, en Cristo mismo".

Para el obispo formoseño, amar e imitar a Jesucristo implica seguirlo de manera incondicional hasta configurarse con Él. En ese camino, señaló, el creyente está llamado a aprender del Señor la paciencia, la humildad y la confianza filial en Dios.

La Palabra, la Eucaristía y el servicio
En la parte central de su reflexión, monseñor Conejero Gallego propuso tres dimensiones inseparables para la vida de la Iglesia en el contexto actual, marcado por los desafíos culturales y tecnológicos.

"La Palabra nos ilumina y humaniza con la verdad; la Eucaristía nos nutre con el Cuerpo y la Sangre del Señor en nuestro peregrinar; y el servicio es la entrega de la propia vida con amor a los hermanos", sintetizó.

Según explicó, estos tres pilares permiten a los cristianos vivir plenamente su vocación en una Iglesia sinodal, comprometida con la comunión, la participación y la misión, incluso en un tiempo atravesado por el desarrollo de la inteligencia artificial y las rápidas transformaciones sociales.

Mirar hacia la gloria eterna
Finalmente, el obispo de Formosa recordó que toda la vida cristiana está orientada a la comunión definitiva con Dios, y animó a los fieles a perseverar en el camino de la fe junto a María, los santos y toda la Iglesia peregrina.

"Alcanzar la gloria de Dios, uno y trino, para vivir alabándolo y glorificándolo por toda la eternidad", señaló como horizonte último de la existencia cristiana.+