Domingo 2 de agosto de 2026

Mons. Conejero llamó a vivir sin miedo y confiar en el amor de Dios

  • 25 de junio, 2026
  • Formosa (AICA)
El obispo de Formosa reflexionó sobre la confianza en Dios, la dignidad humana, la familia y la prevención de las adicciones.
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Durante la celebración eucarística del 21 de junio en la catedral Nuestra Señora del Carmen, el obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego invitó a vivir con confianza en Dios en el marco del mes de la caridad y del Sagrado Corazón de Jesús.

En su homilía recordó las celebraciones realizadas durante junio, entre ellas la colecta anual de Cáritas y la reciente fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en Alberdi, Paraguay, donde presidió la Eucaristía y la procesión junto a la comunidad local. 

El obispo destacó además los lazos de fraternidad entre ambas comunidades y recordó que el próximo 29 de junio la Iglesia celebrará la solemnidad de los santos Pedro y Pablo. 

También convocó a participar de la Jornada Mundial contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, prevista para el 26 de junio, al señalar la preocupación por el impacto de las adicciones en adolescentes, jóvenes y familias.

La confianza en Dios como fundamento
Monseñor Conejero se refirió al Sermón de la Montaña y a las enseñanzas de Jesús dirigidas a sus discípulos, especialmente el llamado a vivir las bienaventuranzas como programa de vida cristiana. 

Subrayó que los creyentes están llamados a ser sal de la tierra y luz del mundo, promoviendo la paz, el perdón y la confianza en la providencia divina.

En este sentido, remarcó que el Evangelio invita a no tener miedo, porque la vida de los hijos de Dios está fundada en el amor del Señor, incluso en medio de las pruebas y dificultades. 

Asimismo, recordó que Dios ofrece siempre su misericordia a quienes se acercan con un corazón sincero y arrepentido, confiando en su perdón y en la promesa de la vida eterna.

Defensa de la vida y la familia
El obispo formoseño afirmó que la dignidad de toda persona humana se fundamenta en haber sido creada a imagen y semejanza de Dios, por lo que debe ser respetada en todas las etapas de la vida.

En ese marco, reiteró la enseñanza de la Iglesia sobre la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural y expresó su rechazo al aborto y a la eutanasia.

También destacó la importancia de la familia formada por varón y mujer como ámbito privilegiado para el aprendizaje del amor y recordó el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, respetando la libertad religiosa.

A la vez, señaló que la Iglesia tiene la misión de anunciar el Evangelio respetando siempre la libertad de las personas, siguiendo el mandato recibido de Jesucristo.

Llamados a anunciar la Buena Noticia
Monseñor Conejero recordó que todos los bautizados están llamados a ser discípulos misioneros y a transmitir la Buena Noticia mediante el testimonio de vida y el anuncio de la verdad. 

Al comentar la carta de san Pablo a los Romanos, destacó que la gracia de Dios es más grande que el pecado y que el Señor ofrece siempre su perdón a quienes recurren a Él con confianza. 

Por último, retomó las imágenes evangélicas de los pájaros del cielo y los lirios del campo para invitar a los fieles a confiar plenamente en la providencia divina. 

Al concluir la homilía, exhortó a seguir el ejemplo de la Virgen María y de los santos, viviendo con humildad, espíritu de servicio y amor, guiados por la Palabra de Dios y fortalecidos por la Eucaristía.+